Diciembre...
Que tu vengas a verme...
Un día en diciembre...
Y que ya no te vuelvas a ir...
Diciembre - David Summers
Cuando era niño me encantaba diciembre. No eran los regalos, era un asunto de clima... y de que mis primeros recuerdos tienen que ver con una ventana en una casa de madera, con las estrellas brillando en el frío de la madrugada, y con la oscuridad ocultando el murmullo del arroyo que corre detrás de esa vieja casa...
Eso es lo que me gustaba de este mes...
No es que lo odie... mi madre nació en estas fechas, mi mejor amiga también. Lo mismo el tipo que fue lo más cercano a un hermano, y no se diga mi ex pareja.
Eso es lo que me gustaba de este mes...
No es que lo odie... mi madre nació en estas fechas, mi mejor amiga también. Lo mismo el tipo que fue lo más cercano a un hermano, y no se diga mi ex pareja.
Simplemente, es esa sensación de que todo debe ser en buen rollito, los abrazos con sus puñaladas por la espalda, las sonrisas falsas. La maldita hipocresía con la que vivimos estas fechas.
Sólo hay dos cosas que salvaban vivir diciembre. La cena en casa de mis padres, en específico el souffle que preparaba mi madre, y en los últimos años, el poder abrazar a la gente que quiero...
En días como hoy, parece que el souffle no será suficiente para hacer soportable el mes.

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