martes, diciembre 07, 2010

El recuento de los años (II)

A veces me sorprende cómo algunas cosas damos por hecho que seguiran siendo como lo son en el ahora. En su momento pensé que me quedaría en Cd. del Carmen, que seguiría rodeado de la misma bola de amigos y que me casaría con el portento de mujer con el que vivía. Y la realidad fue tan diferente, una tormenta venía...



Recuerdo que inició como un buen año, pero fue desmejorando con el transcurrir de los meses y antes de que llegaramos a la mitad del 2007, me había quedado sin empleo, y desafortunadamente estaba comenzando a entender que habían cosas en mí que necesitaban (necesitan) arreglarse: ciclos de cosas que no se cerraron a tiempo, sueños pendientes por aterrizar, sucesos que necesitaba vivir.

Las cosas llegan cuando tienen que llegarte, no antes... no después... Me gusta pensar eso. Unos días antes de mi cumpleaños recibí la llamada de un conocido que vivía en el D.F. y que tenía por lo menos unos 3 años que no sabía de él. Tenía un plan de esos por los cuales siento debilidad: irme a vivir a Chihuahua unos meses, implementar la versión de un sistema de la cual NPI(1) que existía. Realmente lo pensé, pero en el fondo sabía que esa era mi búsqueda del dragón (sin trece enanos claro), y que si no lo hacía me iba a arrepentir.

Una semana después viajé Chihuahua...


De esa etapa recuerdo que fue tan rica en detalles, a pesar de ser relativamente corta en tiempo(2). Lo primero que me golpeó fue el desierto. El departamento donde me alojé estaba situado a los pies de un cerro, sin embargo, del otro lado, sólo veía el desierto...




Recuerdo el silencio los fines de semana, algunos de los cuales no hablaba una sola palabra, las idas a lavar con un libro en una mano(3) y la mochila llena de ropa y detergente en la otra, las tortillas de harina y el queso, café recién hecho en las mañanas bajo cero y la sensación de que cualquier cosa podría pasar.



En algún momento alguien del proyecto me preguntó que si me gustaría quedarme a vivir allá, fué después de mi primera nevada,y creo que le contesté que siempre y cuando el frío que estaba haciendo fuera algo fuera de lo normal.


Unos meses después volaría al D.F. a platicar qué seguía con los proyectos, pero la sensación de haber aprendido más de mi persona que en muchos años seguiría perdurando por mucho tiempo mas...



(1) No Poseía Información.
(2) Aproximadamente unos 4 meses
(3) "The Black House" de Stephen King

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