Ambu.. embu... thano... em... El terror en cámara lenta
No es para que ahora ya pueda dormir tranquilo por las noches, no. Tampoco es para que deje de almacenar alimentos enlatados para una semana, o deje de atrancar la puerta de entrada y ponerle una barricada de mobiliario (sólo por si las dudas), y definitivamente aún me siento mejor teniendo lámparas (y pilas, muchas pilas) cerca.
Pero sin duda es un alivio saber que tengo algo llamado Ambulothanatophobia.
O en cristiano, tengo fobia a los muertos vivientes.
No recuerdo muy donde y cuándo empezó... Sólo sé que da meyo... mucho meyo...
Por eso mejor seguiré ahorrando para comprar una casa en algún lugar muuuy frío y que sólo tenga un camino de acceso que pueda ser bloqueado por completo y que tenga espacio para animales de granja, agua potable libre de cualquier maldito virus zombificante, depósitos de gasolina y páneles solares, así como un buen de armas mutilantes y revienta sesos, a fin de preservar mi descendencia.
Tú no sabes querido lector, estimada lectora, lo díficil que es planear todo para cuando llegue el final... (inserte un relámpago en la lejanía y el aullido de un coyote hambriento).
Ahora que con eso de la crisis igual y mejor voy a terapia... Me pregunto si existirán grupos de autoayuda donde den galletitas o daiquirís de banana (sin alcohol para no entorpecer los sentidos en caso de invasión de zombies).
Em si saben de alguno, espero el comentario...
