sábado, febrero 14, 2009

14 de febrero descafeínado

You know I'll never be lonely, you're my only one
And I love the things that you do...
you're my best friend.
You´re my best friend - Queen

Entre crisis económicas que no terminan de devastar, con medio país secuestrado por el narco, en año de elecciones federales, y con Taco (mi hijo-mascota-perro-amigo canino) comiéndose literalmente el depa, creo que se vale sentarse un ratito a pensar en esa gente que te hace sentir bonito cuando sabes algo de ellos.

El punto es, estoy en casa de mis padres a punto de regresar a la mía, sé que mi familia y yo estamos tristes, y encima con todo y lo comercial y superfluo del día, la verdad estoy extrañando a unas cuantas personas. No es necesario que haya vivido con ellas, a algunas sólo las he frecuentado dos o tres veces por año. Pero no se trata de compartir casa, se trata de entenderse, de aceptarse, de estar ahí (sé que en esto último tengo una terrible equis, pero este año mejoraremos ese asunto).

Alguna vez leí en algún lado que un hombre debería de ser juzgado por las amistades que tiene, sinceramente yo no tengo muchas (vamos, creo que la página de Facebook de Taco tiene más amigos que la mía), pero no vamos por la cantidad, vamos por la calidad, y si por esto último fuera, definitivamente soy el más afortunado del mundo.

Feliz 14 a todos uds. pero mejor aún, gracias por su amistad.

Los quiero...

Y lo último no fué algo tan fácil de decir, sin pensar en uds. =)

martes, febrero 10, 2009

Kwan

A veces cuando tienes mucho tiempo haciendo la misma actividad, la perspectiva de por qué haces las cosas se pierde. A mi me pasa seguido.

Principalmente con los trabajos.

Hace un par de meses comencé a sentirme asfixiado por el trabajo, no por la idea de lo que hacía, sinceramente la consultoría es algo que me gusta, sin embargo el manejar varios proyectos a la vez (algunos de los cuales no eran míos en un principio y que terminaron siéndolo al quedarse huérfanos) y el nivel de... clientes que nos fuimos encontrando.

Al llegar a Diciembre (si, ya sé, tengo fijación por escribir los meses del año con mayúscula), no quería saber nada de nadie. Técnicamente la pasé viajando desde un extremo a otro del país...

Para ser honesto, llegué al punto de odiar Mexicali, no el viajar 3 horas en un avión lleno y con al menos un niño llorando porque pensaba que se iba a caer la aeronave, no el llegar a un horario diferente con el que siempre viví. Era el hecho de ir a esa ciudad. Quizá fuera el cliente tan... especial (por llamarlo así) o la administradora del proyecto tan...arrogante en su trato, pero sin conocimientos o experiencia para apuntalar dicha arrogancia.

El punto es que una semana antes de salir de vacaciones comencé a pensar que era necesario dejar mi actual trabajo, así que me pusé a buscar opciones. Lo que encontré en el mercado no era mucho (sigue sin serlo), y al final terminé por negociar con mi jefe actual.

Entre lo que solicité, fué una semana para ir a Tabasco, a arreglar algunos pendientes, a tratar de tomar en perspectiva las cosas y escuchar consejos.

Sigo todavía en Tabasco (es Jueves, y llegué aquí el Lunes). Sigo pensando qué hacer, pero sobre todo qué quiero ser los próximos 10 años.

Ya hay algunas ideas, la base es algo así.

Se aceptan sugerencias.