Creo que en éste blog no han sido comunes los posteos sobre ciertas cuestiones. La religión, la política, incluso el fútbol... no los he tocado con la misma habilidad (¿pasión?) crítica con la que al calor de unos tragos, o en la compañía de los amigos bien queridos (ellos saben quiénes son) he esgrimido mis convicciones...
A comienzos de éste año electoral, precisamente en una de las apreciadas reuniones con los amigos, decidí no postear comentarios sobre política (
pero me ganó el corazón), sin embargo, como uno tiene palabra y cumple sus promesas, pues me he tomado un tiempo para escribir estas líneas querido lector, querida lectora. Si no te late la política igual y te saltas éste ejercicio... al final de cuentas, tú sol@ no puedes cambiar el mundo, tú humilde servidor detrás de éste polvoso monitor tampoco puede hacerlo solo, así como la gente que quiero, los amigos tan añorados y un largo etcétera tampoco pueden hacer solos que esto cambie.
A lo mejor si un día comenzamos a pensar en cambiar las cosas juntos... se pueda... Mi percepción es que eso lo verán mis nietos. Pero aún así siento que es mi responsabilidad conocer, saber, enterarme, de qué va no sólo la política nacional, o internacional, sino la ciencia, la tecnología, y la serie de cosas que hacen de estos días grises tan caídos de la gracia, el momento tan peculiar de la historia que nos ha tocado vivir. Y pasar todo eso aprendido y experimentado a los que vienen detrás... Eso incluye no saltarme las cosas que no me gustan.
¿Qué quieres que haga querido lector, amable lectora, si mis héroes siempre fueron científicos?...
Pero sobre todo, fueron humanistas.
Somos una nación de agravios y de liderazgos mesiánicos, producto de nuestra propia historia y por causas muy extensas que no trataré aquí, terminamos bajo una presidencia imperial. Yo lo recuerdo, yo lo viví. Quizás tomé conciencia de que algo estaba mal cuando el '88 fui testigo televisivo junto con mi Sr. Padre de "la caída del sistema"(1). Quizás fué al dudar que un partido tuviera en ese entonces 50 años en el poder. Quizás fué la imposibilidad de ejercer el derecho a discernir, de pensar diferente...
Tomando como punto de partida el '88, y terminando al día de hoy, puedo decir que las únicas veces que habría votado por el PRD, fueron las dos primeras veces que Cárdenas presentó su candidatura a la presidencia. Los días donde verdaderamente había un estado represor. ¿Por qué por el PRD?, bueno, que puedo pensar de un hombre que probablemente ganó la elección para presidente y que aún así jamás habló de "construir gobiernos alternos", o "de establecer gobiernos en rebeldía". Para mí eso habla de la visión y de la integridad moral de alguien que no está obsesionado por el poder.
Este año eso fué lo que falto. En ambas partes... Porque si bien López Obrador no es un peligro para México (más perniciosa es la terrible vacuidad de cualquier "reality show"), no creo que sea "moralmente imposible el triunfo de la derecha". Moralmente imposible es coartar el derecho a ejercer nuestra propia voluntad.
Y si bien Calderón ganó la elección, el y su equipo de trabajo tendrán que sentarse a negociar con todos los actores políticos. Ahí es donde radica el gran triunfo de la izquierda mexicana, en hacer que el gobierno no se cierre en si mismo, como ocurrió en este sexenio que termina.
Continuará...(1) En ese entonces era la Secretaría de Gobernación la que tenía la responsabilidad de realizar las elecciones presidenciales. El secretario en ese entonces era Manuel Bartlett