martes, marzo 29, 2005

Clone Wars: El límite de la república

Una de las grandes dificultades a la hora de convertir una historia, en película, es la de decidir qué partes de esa historia son imprescindibles y deben de ser plasmadas en la cinta. Los factores de tiempo, y de costos de realización son los dos principales motivos para que esto suceda, de forma tal que se tiene que llevar a cabo un proceso para seleccionar las tomas que den coherencia a la historia y que a la vez no excedan en los dos puntos mencionados anteriormente. Básicamente es debido a esto que algunas producciones, no muestran todas las escenas filmadas o los guiones no son tan apegados al concepto original.

En la tarea de plasmar un universo tan grande y en continua expansión como lo es el de Star Wars, en el período que ocupaba unos 20 años antes de los conflictos narrados en el episodio IV: una nueva esperanza, se decidió que era mejor desarrollar situaciones y personajes que respondieran a las preguntas generadas por la trilogía original, principalmente a la que inquiría acerca de los orígenes del Señor del Sith, Darth Vader. Lucas y su equipo pusieron manos a la obra, generando un torrente más de nuevas situaciones y personajes, incorporando algunos viejos conocidos (el caso de Yoda, Obi-Wan, R2D2) o creándolos expresamente para éstos episodios.

Es sin embargo, la etapa más crítica la que lleva desde el término del episodio II al comienzo del episodio IV, pues era necesario mostrar el contenido visual de lo que significaba una guerra civil en una república que había durado varios siglos conformada, así como la intervención de la orden Jedi, guardianes de la paz y el orden en la vieja republica, más que oficiales y estrategas militares. Pero por sobre todo, insertada, dentro de un conflicto bélico a gran escala, del derrumbe de la institución encargada de vigilar la estructura social preimperial con todo y sus centenarias tradiciones y profecías, y del maquiavélico plan del senador Palpatine para hacerse con el control de la decadente república, la historia de un hombre, elegido antes de nacer para realizar grandes cosas, destinado a caer a la oscuridad más profunda, y finalmente llamado a ser la última gran esperanza de equilibrio en la galaxia...



En este orden de ideas, se nos presenta la micro serie animada Star Wars: The Clone Wars cuya premisa es (aparte de darle mas billete a George Lucas) es presentar una visión más amplia de un conflicto galáctico que desembocaría en consecuencias terribles para la república. Expuesta en capitulos de unos cuantos minutos, la primera temporada, que abarca 20 episodios muestra algunos escenarios que difícilmente se pudieran haber mostrado en los filmes, nos da una mirada mas profunda sobre la orden Jedi (particularmente es grato observar a otros jedis en acción, así como algunas de sus tradiciones: la construción de un sable laser en el planeta Illium) de forma que se comienza con el embarque de las armadas de clones lidereadas por los Jedis instaurados como oficiales y comandantes, con sus primeras conquistas y victorias militares, hasta el momento en que la guerra comienza a dar un giro de 180° terminando esta primera temporada con las primeras bajas Jedis y derrotas de los ejercitos de la república (si sres... un tipo muy malo y con mucha mala leche, pateó traseros jedis que da miedo, ah por cierto... no es sith).



Es entonces cuando comienza una segunda temporada, con menos capítulos (sólo se incluyen 5) pero de una mayor duración (12 minutos por episodio). En está temporada el debacle de la república es cada vez más visible, llegando al punto las fuerzas separatistas de invadir la capital misma de la galaxia: Coruscant. Con Anakin Skywalker ascendido a caballero jedi y Obi-Wan Kenobi en misiones fuera del núcleo de la república, la serie muestra la defensa del planeta a cargo del Maestro Yoda y mientras un grupo de Jedis intentan proteger al Canciller Palpatine. Mejor lograda que la temporada anterior, con más recursos, mejores dialogos y con mayor coherencia, el gran acierto de esta micro serie, es simple y sencillamente dejarnos a las puertas del Episodio III... porque así es... en el punto donde termina Star Wars: Clone Wars, en ese punto comenzará La Venganza de los Sith. Al tiempo....


miércoles, marzo 09, 2005

Episode III: The Revenge Of The Sith

Dejemos fuera las discusiones de "es/no es Sci Fi...", dejemos fuera tambien la percepción de que es una película para geeks, freaks y tipos añorantes de la juventud perdida en los 70's/80's, dejemos fuera incluso el hecho de que el Episode I: The Phantom Menace, aportó una minúscula parte de las cosas que se esperaban, al universo Star Wars, y que del Episodio II: The Atack of the Clones, lo mejor fueron los ultimos 25 minutos...

Simplemente digamos que lo hemos estado esperando desde hace mucho tiempo, y para éste 19 de Mayo, ya no habrá mañana ...



El diseño del poster corrió a cargo de Drew Struzan (la fuerza guía sus pinceles)... y mantiene la estética de las anteriores entregas.


[ Episode I Release Poster ][ Episode I Release Poster ][ Episode I Release Poster ][ Episode I Release Poster ][ Episode I Release Poster ][ Episode I Release Poster ]


Que la fuerza nos acompañe...

martes, marzo 08, 2005

Mario Vargas Llosa: El lenguaje de la pasión

Ocurre frecuentemente cuando uno está sentado frente a su monitor y con la inspiración en el nivel adecuado, que nos da por escribir sobre algo o alguien que admiramos... Éste es uno de esos casos.

Ensayista, novelista, intelectual agudo, y político redimido por estos tiempos de neoliberalismo, Vargas Llosa nos regala algunos de sus mejores ensayos en ésta obra, que abarca tanto de una sociedad en el fin del segundo milenio en tan poco libro: Despenalización del aborto en España, Ayuda humanitaria de los países desarrollados al 3er mundo, migración, Nelson Mandela, entre muchos otros tópicos.




De entre toda la convulsa avalancha de libros acerca de la sociedad en el nuevo milenio, finalmente tenemos una versión y una perspectiva latinoaméricana ajustada a nuestros sentires, y que deberías ser piedra de toque, para nuestros pensares....