viernes, octubre 16, 2009

El día más largo...

En algún momento entre el día en que terminé la carrera y mi primer trabajo, pensé cómo sería mi vida a los 30 años. Seguramente iba a estar casado, probablemente estaría trabajando en algo que me gustase, ganando la lana del mundo, y definitivamente tendría un perro.

Si alguien me hubiera dicho que seguiría soltero (pero estamos trabajando arduamente en corregir ese issue), o que esta etapa de mi vida me sorprendería viviendo en el Distrito Federal, probablemente me hubiera reído como cocainómano en crisis mental. La vida es así... impredecible... mejor aún, sorprendente. Nunca sabes en qué lado de la rueda de la fortuna (Mariana, una amiga muy querida de la carrera decía que la vida era eso: una rueda de la fortuna) te va a tocar hoy, o mañana, o pasado.

Últimamente las cosas no habían andado bien con el trabajo, con la parte dinero, con la parte seguridad personal (quien esté seguro en está ciudad que tire la primera cartera). Y realmente todo fué mucho más difícil cuando pararon los proyectos en los cuales estaba trabajando. Poco faltó para tomar mis cositas y regresar con la cola entre las patas a Tabasco. Pero esta semana las cosas cambiaron. No puedo decir que haya salido de esto sólo con mi fé inquebrantable en que todo estaría bien, de hecho la suerte(?) tiene mucho que ver en esto, según creo yo. Hoy el camino a un mejor futuro tiene fecha de inicio. Y aunque esa fecha no es hoy, sí termina una etapa más en mi vida.

No me puedo quejar por dejar mi trabajo actual o por mis relaciones de trabajo. Como en todo, hay buenos y malos momentos. Y realmente haber sido consultor me dió muchas satisfacciones: viajé por todos lados, conocí gente que me enseñó cómo mejorar mi persona, aprendí a ser independiente y a entender que la clave del éxito son las relaciones humanas. Puedo decir que soy una persona más completa en el amplio sentido de la palabra.

Hoy me preguntaba mi futuro jefe que si el ser consultor es algo que me llenaba, por qué dejarlo. A decir verdad, creo que ese sombrero, el de consultor, no te lo quitas nunca. Sin embargo creo que ha llegado el momento de sentar cabeza, de bajarle un poquito a las ganas de embarcarte en algún proyecto sólo porque suena emocionante, porque está en el libro de cosas-pendientes-por-hacer o porque al final del día, sé (y lo saben tambien las personas cercanas a mi) que soy el tipo idealista que está a la espera de aterrizar los sueños de alguien que no tenga miedo a aventarse al vacío sólo para ver si llega al otro lado. Supongo que eso sentía Bilbo Baggins cuando se vió corriendo detrás de los 13 enanos y Gandalf, sin un pañuelo a la mano.

Hecho aleatorio de viaje #239

En Chihuahua Chihuahua, el hotel Casablanca es una de las mejores opciones para el turismo de negocios.



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Now playing: Bon Jovi - I Don't Want To Live Forever
via FoxyTunes

lunes, septiembre 21, 2009

Felices 32 Brisa

Hay momentos en la vida que recordamos por ser muy dulces o muy amargos: la llegada de un miembro mas a la familia, la partida de alguien muy querido, el primer beso con aquella chica de manos blancas como la nieve o el corazón fracturado cuando menos lo imaginabas. Sin embargo hay una tercera categoría, la que junta lo triste con lo alegre...

Hoy es para mí uno de esos días.

Hoy cumple años una de mis amigas más queridas, alguien que me dió lo mejor de sí sin esperar nada más. El hecho de que esté en éste mundo y recordarla es algo que me hace sonreir y sentirme agradecido por haber cruzado caminos con ella.

Y hoy no puedo estar con ella para abrazarla y decirle, con toda la humildad que siento haberle lastimado, que deseo que sólo vengan cosas buenas para ella, y que en el fondo de mi corazón, quiero que esté bien...

En otra época hubiéramos celebrado con una megajarra entre chistes y anécdotas y mil cosas más...

A pesar de que no pueda decírselo, hoy (y siempre) la tengo en mis pensamientos, en lo mejor de ellos...

lunes, junio 29, 2009

Cuestión de imagen

Caminaba rumbo al puesto de la esquina por el periódico de hoy,cuando escuché a unos machincitos muchachillos de secundaria (visualiza la imagen: dos tipos de 13 años, pelos parados, cejas depiladas, clones de no sé... el pee wee) con sus morras novias, preguntarse por qué no se dejaban de jaladas y resolvían sus broncas el peje y Calderón en una balacera tipo Halo o Gears of War 2 para ver quien era el más machín... Caray...

Ora si peje, ábrete ca...

Nunca he negado que tengo serios antecedentes nerds, que justificarían -si hubiese vivido en los yunaited- haber permanecido virgen y relegado a habitar el sótano o el ático de casa de mis padres hasta haber cumplido los 40. Lo mío, lo verdaderamente mío era encerrarme a leer. Y aunque nunca me privé de escaparme para treparme a los árboles a cortar mangos, o del nintendo (salven Megaman IV y Castlevania III) y definitivamente no podía faltar a torneo de futbol infantil, pocas cosas disfrutaba más que leer.

Todo tipo de libros pasaron por mis manos: Julio Verne, Khalil Gibrán, García Márquez, enciclopedias de todo tipo (creo que todavía me queda un tomo de una de Snoopy y Charlie Brown) y los libros de medicina de mi sr. padre, fueron despachados en mis ratos libres antes de salir de secundaria.

Si se hubiera filmado una película basada en mi vida hasta ese entonces definitivamente el título sería algo así como: "Travesuras de un ned totonaca en tierras chocas"... ¿ves querido lector, apreciable lectora?, estaba destinado a ser segregado socialmente y por ende a la virginidad total.

Sin embargo, los caminos de la vida (exacto, esos que no son como yo pensaba, y que no son como yo creía) me llevaron por otros lados y puedo decir que no terminé como el jorobado de notre-dame y que me fué bien con las féminas. Aún así creo que me pude haber ahorrado un poco de tiempo y en un momento regreso a éste punto.

¿Han escuchado hablar de esa teoría que dice que si quieres ser masculino y varonil, entonces debes de realizar cosas de ese tipo?, ya saben, fumar cigarros, dejarte la barba de 3 días, hablar con maldiciones y ser un patán con las mujeres (porque seamos sinceros niñas, les gustan los patanes)... Esa es quizá la razón por la cual los borrachines, los bravucones o los tipos que son carne de terapeuta (Tafil para el cliente srta.) son los que inician primero su vida sexual (o entregaron su flor, como diría Mónica Geller).

Me desvié nuevamente pero el asunto es el que sigue, cuando estaba en la secu, prepa y el primer año de carrera (11-16 años), lo que reinaba en los pasillos escolares era el especímen canalla y patanezco, con sus marlboro rojos en un bolsillo del pantalón, arete en la oreja izquierda derecha izquierda que sea y cabello largo (grasoso) desafiante. Dejando issues fuera, siempre pensé que íbamos a mejorar, que en 10 años la moda patanezca disminuiría y bla bla bla...

Hoy entendí que más que nunca esta especie "estudiantil" antes que disminuir, se incrementó. Podríamos ir a revisar nuevamente las políticas educativas (pandilla de sinvergüenzas), o revisar el contexto en el cual los medios están desmadrando a los escuincles de secundaria o prepa (al darles basura para sus mentes). Pero no serviría de nada... porque ambas cosas están en un nivel muchísimo más arriba que el de los clones de pee wee y sus morritas preocupadas por parecerse a Maité Perroni ( "El partido verde hizo propuestas interesantes y si no votas por ellos, PUS no se van a realizar"), y ambas se han intentado una y otra vez.

La solución debería de ser más fácil. Quizá deberíamos de reunir a todas las chamaquitas de 12 a 18 años (entre más buenotas mejor) y comenzar a presionarlas para exigirles que escojan mejor a sus patancitos noviecitos, que por lo menos se comprometan a leer (Dios, aunque sean comics) 50 hojas semanales.

O a lo mejor haciéndoles ver que leer no es de maricas, ñoños, tetos...

Ahí está Pérez-Reverte... al que supongo que sólo leer sus columnas (que aparte son bien pinche divertidas) hace que tu virilidad aumente en 109 %, no digamos sus libros... O Phillip K. Dick, o si quieres comics pues Alan Moore es la elección... No sé... leer y enterarte de cómo está el mundo o que unos párrafos te hagan pensar, no tiene que ser de hueva... a veces creo que como muchas cosas en este país cada vez más olvidado de la mano de Dios y cada vez más cercano a los políticos, todo viene siendo cuestión de imagen...

Y que entre más vacía... mejor






domingo, junio 21, 2009

El síndrome Skywalker

Now the man of the hour is taking his final bow
as the curtain comes down
i feel that this is just goodbye for now...
Man of the hour - Pearl Jam

Gran parte de mi vida la pasé queriendo vivir solo, de ser posible lejos de mi padre. Nunca fué la mejor relación. Mis recuerdos de la infancia con respecto a él no son tan luminosos como con mi madre o mis abuelos maternos.

Quizás de alguna forma sabía que lo que tenía que ocurrir, para tratar de dejar atrás lo que no nos ayudaba a estar juntos, era separarnos.

Y hace 4 años, cuando me fuí de casa, no parecía funcionar... seguíamos teniendo los mismos problemas de comunicación, de no olvidar esos rencores pasados, de no perdonarnos... Y no lo puedo culpar, él y yo somos iguales. Creo que esa era una de las cosas que más odiaba: a donde fuera nunca faltaba alguien que me recordara lo mucho que nos parecemos. La misma forma mamona y arrogante de ser, los chistes que sólo uno mismo entiende, el gritarle a la televisión cuando la selección o las chivas juegan basura, o a veces (sólo a veces) esa expresión que te da a entender que necesita imponerse porque no quiere que las cosas salgan mal, y que sólo conoce su manera de hacer que lo que le importa (el ya famoso y patentado "método Reyes") funcione.

Así somos... nos dá miedo el mundo... por eso manoteamos y gritamos y nos desesperamos y nos volvemos locos cuando el mundo ignora nuestros parámetros, y eso mismo, eso que nos hace tan parecidos es lo que nos mantuvo alejados tanto tiempo.

Supongo que fué unos meses antes de que mi tío (su hermano mayor) falleciera, cuando comenzamos a tratarnos mejor, a darnos una oportunidad. Recuerdo con mucho cariño como un buen fin de semana me llegó con una maletita de ropa a Cd. del Carmen, para estar conmigo durante una de mis crisis depresivas. Si, mi viejo compartió conmigo hot dogs y tamalitos del malecón carmelo porque pensaba que esa era la mejor forma de estar conmigo. En el momento no supe qué decir o qué hacer, sólo sé que caminamos y platicamos de muchas cosas sin sentido, creo que porque lo importante era que valorar que él estuviera ahí.

Y fué algo que quise retribuirle cuando su hermano mayor se fué. Si cuando nació mi sobrina la familia cayó en cuenta que el se sentía viejo (otra cosa en común), fué ese el momento, con su mirada desencajada durante la misa para despedirnos de mi tío, en el que me dí cuenta que mi padre ya no era el hombre terrible que dormía en el cuarto frente al mío, sino que era simplemente un hombre, con miedos y errores... y que se sentía solo.

Sabes querido lector, apreciable lectora, no conozco muchas historias de mi padre, al contrario que con el resto de mi familia. Supongo que la necesidad de saber de él me hizo acompañar a consulta a mi abuelo paterno(hasta mi ciudad natal), y así pasar 3 días hablando con el padre de mi padre sobre cómo era mi viejo cuando joven. La misma razón me dí cuando volví a hacer maletas para acompañar a mi papá a un extensivo chequeo médico al D.F. Ambos viajes me hicieron apreciarlo más.

Han pasado ya algunos años desde que un viejo amigo me habló del síndrome Skywalker: "Te pasas toda tu vida peleando con tu viejo, escaramuza tras escaramuza, batalla tras batalla, se convierte en tu némesis, y cuando al final está asustado porque su vida se está terminando, te das cuenta de lo que has hecho y le pides perdón por todo, antes de que se vaya". Y creo que mi cuate tiene razón.

Espero haberle dicho lo que siento (y que lo siento) antes de que nos llegue la etapa final del síndrome Skywalker, que en realidad me siento orgulloso de ser como él: necio y cabeza dura pero siempre íntegro, sin vender las cosas en las que creo y a las personas que quiero (aunque no siempre haya logrado esto último), duro o estricto pero no malvado...

Y que de un tiempo para acá, pocas cosas extraño tanto (aunque cuando lo visito nos bastan tres días para enojarnos) que levantarme temprano un día del padre y darle un abrazo con todo el corazón (y ojos húmedos) a quien le debo tanto.

De su parte... no lo sé, el método Reyes no especifíca el apartado de comunicación con los hijos, y menos con hijos varones, así que no sé mucho de lo que piensa mi viejo de mí. Solo espero ser mejor hijo, mejor pareja, mejor amigo, vamos mejor ser humano, porque igual y resulta que esa idea que le escuché a alguien que no recuerdo, de que los padres al final se redimen a través de sus hijos, también la escuchó él... y no quiero decepcionar a quien ahora entiendo que nunca lo hizo conmigo.

Felicidades a tu padre querido lector, estimada lectora...

jueves, marzo 26, 2009

Ambu.. embu... thano... em... El terror en cámara lenta

No es para que ahora ya pueda dormir tranquilo por las noches, no. Tampoco es para que deje de almacenar alimentos enlatados para una semana, o deje de atrancar la puerta de entrada y ponerle una barricada de mobiliario (sólo por si las dudas), y definitivamente aún me siento mejor teniendo lámparas (y pilas, muchas pilas) cerca.

Pero sin duda es un alivio saber que tengo algo llamado Ambulothanatophobia.

O en cristiano, tengo fobia a los muertos vivientes.

No recuerdo muy donde y cuándo empezó... Sólo sé que da meyo... mucho meyo...

Por eso mejor seguiré ahorrando para comprar una casa en algún lugar muuuy frío y que sólo tenga un camino de acceso que pueda ser bloqueado por completo y que tenga espacio para animales de granja, agua potable libre de cualquier maldito virus zombificante,  depósitos de gasolina y páneles solares, así como un buen de armas mutilantes y revienta sesos, a fin de preservar mi descendencia.

Tú no sabes querido lector, estimada lectora, lo díficil que es planear todo para cuando llegue el final... (inserte un relámpago en la lejanía y el aullido de un coyote hambriento).

Ahora que con eso de la crisis igual y mejor voy a terapia... Me pregunto si existirán grupos de autoayuda donde den galletitas o daiquirís de banana (sin alcohol para no entorpecer los sentidos en caso de invasión de zombies).

Em si saben de alguno, espero el comentario...